sábado, diciembre 13, 2008

La empresa comunista: eso dicen

Saramago dice ser un “comunista hormonal” y eso no me dice nada hoy por hoy. Hace unos días comencé a trabajar en una empresa que dicen “es comunista”, al menos en su remoto origen, pero lo cierto es que tiene más marketing y recursos humanos que las más cerradas de las capillas capitalistas. Claro, no es que quiera redundar en esa lógica de que los extremos se tocan como diría Doña Rosa. ¿Cuáles son los extremos? ¿Qué es un extremo? ¿Qué es tocarse? Podrían ser preguntas para que Doña Rosa se haga, pero sé que la dona nunca se las va a ser: sería atentar contra su propio dasein. La cuestión es que me hallo inmerso en una maraña de mails diarios, hablando de estructuras de trabajo. ¿Vieron? Eso que le endilgaban al comunismo soviético, eso de ser burocrático, pesado; eso, no está lejos de las empresas capitalistas que tenemos. En la maraña que menciono se encuentra un mágico y antropológico sistema de control puesto en acción por los propios empleados que internalizan, con mucha fe y nada de meditación, las mutaciones del antiguo panóptico. No hace falta un tipo en una torre mirando a todos los presos, si entre nosotros nos podemos controlar mejor. La frase más escuchada es “mandamelo con copia a mí”. Sí, el genio de los programas de correos inventó dos funciones brillantes: la copia abierta, para demostrar sinceridad y espíritu gregario; y la copia oculta, para operar de modo secreto, en el más claro plan delator. Así, un mero programa de computadora, se convierte en un programa de gestión laboral, de relaciones laborales, de mecanismo de control. El genio que lo inventó, justificará ingenuamente las bondades del sistema, bondades llamadas “utilidades del sistemas”, sistemas que la gente conoce como “utilitarios”. Y acá hay algo interesante: ¿qué puede tener de malo, de perverso, un útil? Lo utilitario, en clave de útil, remite al universo escolar donde la regla, el lápiz, el cuaderno, eran llamados –al menos en nuestro país- “útiles”. ¿Qué puede tener de malo una regla salvo que se la utilice para atizar los dedos de un estudiante? Pero cómo es que derivé de Saramago hasta la paranoia de los mecanismos de control y sus instrumentos de castigo. No lo sé. ¿El lector encontrará una línea argumentativa? ¿Es este un problema que debe afectarme para seguir escribiendo? Qué sé yo. Lo cierto es que “utilidad”, es también un sinónimo de “ganancia”, de renta. La línea: Saramago, controles de trabajo, capitalismo versus comunismo, elementos de castigo, ganancia, parece tener cierta relación. Al menos, son palabras que se empiezan a juntar en esta página y, en especial, dentro de cierto conjunto, que como tantos otros, no deja de ser arbitrario, pero coherente mientras funcione internamente. Saramago hace culto de su rictus, de su cara de Saramargo. ¿Por qué? Porque hay un mandato pueril que dice que ser comunista es ser serio, grave. Los problemas del mundo no son joda. Bueno, no son joda, eso es cierto. Sin embargo, mientras Saramago encontraba la llave del éxito que lo llevó a una plácida estancia en la isla de Lanzarote y acariciar todos los meses la abultada cifra de su cuenta bancaria, yo me hunde en el laberinto de los correos con copia. Esos correos que componen una novela epistolar por demás tediosa, casi una cifra de lo que puede imaginarse como un castigo en el averno. Nadie, ningún lector, podría, soportaría leer ese horror vacuo de mail uno detrás de otro. Sade, comparado con esa escritura, es un inocente libro de cocina. La pesadez de la delación continua y la nada en su forma más acabada y concreta ¿no parecen la encarnación del horror per se? Si el tedio en Kakfa es la figura del espanto y la nada, los correos internos de las organizaciones son su proyección más veraz. Por eso siempre pienso que Kakfa era un realista más que un vanguardista. Últimamente escuché la frase, tan usada en las colas de las películas de cine, “una ficción basada en hechos reales”. Hoy me convenzo que la lógica es a la inversa: “un hecho real basado en una ficción”. Ya sé: está de moda decir que la ficción produce realidad. Es cierto. ¿Pero hasta qué punto conocemos los alcances de eso que nos parece, hoy por hoy, evidente? Yo creo que no mensuramos la verdadera espesura; desconocemos los límites de ese fondeo. El entramado ficcional se convierte en lo único real, no hay otro relato que esa vida entre paredes de personas que se convencen cada día de que el rol que juegan es real. Por lo tanto, ¿de qué sirve escribir una novela para denunciar, para contarle al mundo el horror de una estafa, si en nuestros papeles diarios no vivimos más que en una ficción? Denunciar por fuera de qué a quién. Sin duda hay un “afuera”, ficcional o no. Ese “afuera” es el que legitima la ficción. Un compañero de mi trabajo nuevo, el de la empresa comunista, me dijo que el primer año que trabajo, no hacía dos meses que había ingresado, en la fiesta de fin de año, se gano un premio sorteado: “un viaje a Buzios”. Comunismo y turismo, pensé. Claro, el turismo también es una cara de la administración: basta con ver esos “paquetes” que venden las agencias de viajes para entender que el “tiempo es dinero” y que dos días en París, medio, en Bruselas, dos en Berlín, etc., son el ejercicio más parecido a la felicidad que tenemos. Pero acá también hay una afuera: están los que dicen “yo no viajo en tour, me organizo solo”.


continuará...


viernes, noviembre 28, 2008

Estética de lo deshecho

Este collage reune tapas de la revista "El interpretador". Dicen que el collage lo armó Padro Mairal. Aquí la imagen.


miércoles, noviembre 26, 2008

Regreso

Hoy: Minas

Carne sobre carne

lunes, noviembre 24, 2008

Au revoir!

Un día las cosas no cierran como lo hacen habitualmente y sin mayores alardes decidimos tomarnos unas merecidas vacaciones. Nuestras estadísticas demuestran que casi no tenemos lectores y, cual editor de Interzona, preferimos bajar la cortina. Nos quedan pendientes muchas cosas. Entre ellas, honrar aquella frase que decía que "con la democracia se come, se educa..." y no recordamos cuántas cosas más.

sábado, noviembre 15, 2008

Falsa conciencia


El texto que sigue es la despedida de la editorial Interzona. Entendemos que no estaría demás su análisis.

Despedida

Estimados lectores, autores, colegas, periodistas, colaboradores y amigos:
Interzona ha vivido un proceso de crecimiento acelerado. La Interzona de su fundación en 2002 es muy diferente de la actual. Pero, al mismo tiempo que adquirió un prestigio y presencia, no alcanzó punto de equilibrio. Pese a los esfuerzos de todos los que participamos en el proyecto, Interzona no logró cubrir sus costos. Detener la producción editorial es una decisión difícil de tomar, pero lo hacemos con la intención de encontrar la plataforma cuya estructura de producción y distribución permita dar el crecimiento que Interzona demanda. Una plataforma que garantice la calidad editorial en los términos que Interzona recreó, con mucho trabajó y buenos deseos.
Estamos orgullosos de estos cinco años de edición. De un catálogo de ochenta títulos lleno de apuestas, descubrimientos y rescates. Orgullosos también de haber generado espacios de discusión con una respuesta del público y de los participantes siempre positiva. De habernos propuesto como un actor cultural activo, moderno, en suma.
Interzona Editora son todos los que estuvieron, los que continuamos y los que vendrán. Agradecemos a nuestros editores, quienes han construido un catálogo innovador con ojo atento; a todos nuestros autores y traductores, por la confianza; a los diseñadores, correctores, imprenteros y papeleros, que nos acompañaron en la producción de nuestros títulos; a los medios, periodistas y críticos, por su interés y la siempre buena recepción; y finalmente, a los libreros y distribuidores, por habernos ayudado a acercar nuestros libros a aquellos a quienes siempre agradeceremos: los lectores.

Interzona Editora S.A.

lunes, noviembre 10, 2008

A alguien le puede interesar y viceversa

Festival de literatura

http://www.filba.org.ar/

A realizarse en el hipergestivo Malba, para bien de pocos y mal de muchos o a la inversa. Claro que la literatura no es la cultura, ni viceversa. Una en la otra y viceversa. Las caras invitadas son las de siempre y viceversa. Es lo que Bourdieu llama el campo y viceversa. 

lunes, noviembre 03, 2008

42 Aniversario

viernes, octubre 31, 2008

Algunos lo tienen


jueves, octubre 30, 2008

¿Políticas culturales o políticas de subsidios?



En la nota “Ir de feria, con una política”, publicada en la revista Ñ del día 4 de octubre de 2008, su autor, el editor Miguel A. Villafañe, responsable de la editorial Santiago Arcos, describe su concepción de una política cultural. En particular, hace referencia a cuál debería ser el rol del Estado desde la perspectiva y necesidades de un –en sus propias palabras- “pequeño editor independiente”.

Sostiene Villafañe: “El Estado debería colaborar a través de subsidios que ayuden a los editores comprometidos… a comprar derechos de edición y traducción de libros”; a esto agrega que “las propuestas de autores y obras a contratar deberían surgir de las pequeñas editoriales independientes que apuestan a la renovación de las lecturas y el canon…” y concluye que “una parte de los libros editados debería integrar el sistema público de bibliotecas populares a través de la CONABIP para asegurar así una distribución democrática de estos saberes.”

Este editor entiende que nuestro país debe mutar de un rol pasivo y “exótico” –en especial en vistas a la Feria de Frankfurt 2010- a “ser agente de cambio que aplica un plan de política cultural acorde a las necesidades de modernización y transformación de las ofertas de lecturas pensando en toda la población”.

Es por eso que, para completar su plan, Villafañe proponga que el Estado financie un “Centro del Libro Argentino en España” cumpliendo de este modo, funciones de “garante y distribuidor del patrimonio común”.

El titular de Santiago Arcos señala, con buen tino, que es en la feria de Frankfurt donde se define, “se cocina” (palabras de Villafañe), lo que se leerá en los próximos 2 o 3 años. En esta feria de negocios de compra y venta de derechos de edición y traducción, las editoriales españolas demuestran todo su peso y determinan lo que será la tendencia del mercado en el mundo de habla hispana.

A partir de lo antes dicho, este editor concluye que devenimos importadores de los contenidos producidos “a partir de las estéticas e ideologías dominantes en Europa”, de modo tal que las políticas editoriales de las empresas españolas enmarcan, en gran medida, nuestros horizontes de lectura.

Ahora bien, cuál es el rol del Estado según la nota escrita por Villafañe. A primera vista, se desprendería de su lectura que una política cultural es igual a una política de subsidios. Pensaríamos, entonces, en un Estado garante y facilitador de negocios; un Estado capaz de financiar a pequeños y medianos emprendedores. El Estado, en este sentido, no sólo financia la compra de derechos de edición, sino también de traducción y termina garantizando el punto de equilibrio de los productores locales a través de las compras que realizaría y realiza, actualmente, la CONABIP. ¿Pero nos podemos preguntar si una política de subsidios es una política cultural? Con este modelo de financiamiento, no se logra revertir la invasión de “contenidos” producidos en el primer mundo. Lo único que se logra es que el Estado favorezca a pequeños productores locales y garantice la venta de la producción cultural europea. El dinero del Estado –de todos nosotros- sigue financiando al sector privado y facilitando una balanza de importación de ideas.

Desde nuestra perspectiva, el modelo que imagina Villafañe se presenta como defensor de la producción nacional, como garante de una igualitaria distribución de contenidos –éste sería el propósito de las compras de la CONABIP- pero deja de lado algunos aspectos que sí deberían tenerse en cuenta al momento de pensar una política cultural.

En primer lugar, no existe una política cultural sin un diseño de indicadores de evaluación de proyecto. Por ejemplo, ¿sabemos si la mencionada CONABIP no termina favoreciendo en gran medida, con sus compras, a grupos multinacionales? ¿Qué porcentaje de sus compras repercute en los pequeños y medianos editores?

Segundo, ¿Sabemos si las compras que realizan las bibliotecas populares se corresponden con las necesidades reales de sus comunidades de origen? ¿Son públicos los resultados de estas compras? ¿Garantizan, como dice Villafañe, “una distribución democrática de saberes”? En las jornadas CONABIP de la Feria del Libro de Buenos Aires, observamos que gran parte de las compras que realizan las bibliotecas populares con dinero otorgado por la CONABIP termina engrosando las arcas de los grupos multinacionales. El fenómeno del mercado cultural es muy complejo, de modo que tampoco se puede condenar la compra de títulos por el sólo de pertenecer a editoriales extranjeras, si hay una necesidad legítima por conseguir dicho material para una biblioteca. En este caso no tiene mucho lugar hacer una defensa nacionalista de la cultura.

Tercero, siguiendo la línea de Villafañe, por qué el Estado debe ser “activo” al momento de aportar dinero en subsidios, pero debe dejar que las empresas privadas –pequeñas o grandes- sean las que determinen la línea cultural de un posible lectorado definiendo qué se debe leer.

Cuarto, a partir de lo anterior, se desprende, también, algo que no menciona Villafañe, preocupado por las políticas culturales, y que es importante tener en cuenta: la mayor cantidad de las editoriales están situadas en Buenos Aires, razón por la cual, además de ser las editoriales privadas las que definen una política cultural, la misma pecaría de un centralismo que corre el riesgo de ignorar la diversidad cultural de un mapa vasto y complejo como el de la Argentina.

Quinto, no está demás preguntarse –si nos consideramos democráticos- si los contenidos que creemos como insoslayables desde nuestros espacios de centrales de decisión –bien por responder a las tendencias intelectuales del momento; bien, por responder a demandas de mercado; o bien, por responder a apuestas de vanguardia, entre otras razones- están en sincronía con las problemáticas del mapa antes mencionado.

¿Podríamos, entonces, pensar una propuesta que fuera viable como inicio de un plan de política cultural? Pensemos, como punto de partida, por ejemplo, la política que lleva a cabo Francia como promoción de su producción cultural (Un ejemplo en nuestro país de esta clase de subsidio lo lleva adelante la Fundación Typa). El gobierno francés subsidia a editoriales extranjeras para que éstas puedan comprar derechos de edición o traducción; incluso, en algunos casos, llega a subvencionar parte de la producción de los proyectos editoriales. Ese dinero cumple un triple rol: primero, promueve el capital intelectual francés, posibilitando que la producción cultural se posicione en otros mercados; segundo, este posicionamiento, impone paradigmas de discusión en el campo de las ideas; por último, ese dinero que un primer momento, sale de Francia, concluye su círculo virtuoso, regresando como remesas por las liquidaciones de derechos de edición. Es de algún modo un subsidio indirecto, pero mucho más efectivo que un subsidio directo a la producción y/o compras de derechos de edición o traducción.

Finalmente, otro punto a pensar, en términos de una política cultural, tiene que ver con la responsabilidad del Estado en tanto productor de lectorado. Diagnosticar las prácticas de lectura en los ámbitos de formación así como fuera de los mismos de manera cualitativa y cuantitativa no puede ser una tarea exenta del diseño de políticas culturales.

En resumen, el Estado no puede ser el socio ciego de los emprendimientos privados, ni puede dejar que éstos determinen un canon de lecturas o de discusiones. El Estado debe facilitar herramientas para el desarrollo privado, previa evaluación sobre quiénes las necesitan y quiénes no. En definitiva una política cultural debe pensarse de la manera más plural posible, porque ese es el sentido de una política a nivel estatal: lo demás son posiciones legítimas pera parciales de sectores particulares.

miércoles, octubre 29, 2008

El gran DT



Hoy todo el reaccionarato debe estar sacudido. Nombraron a Maradona DT de la Selección Mayor de fútbol y eso debe estar revolviendo estómagos. Los estómagos de aquellos que muy probablemente nunca hayan pateado una pelota, pero que desde la platea con un pucho en una mano y la gaseosa en la otra, se quejan de todo lo que los jugadores deberían hacer pero no hacen. Esos estómagos para los que, seguramente, el Diego, nunca dejó de ser un "negro de mierda" a pesar de haber sido campeón y subcampeón del mundo, en la cancha, claro está, no en una platea. En la cancha, frente a jugadores alemanes, ingleses, italianos, etc., no frente al vendedor de gaseosa que recorre las gradas. Como venimos marcando, les molesta el Diego y dicen que no tiene experiencia, que no es lo mismo jugar que dirigir, que la Selección se va a transformar en un quilombo, ¿y? preguntamos nosotros. ¿Y? La supuesta seriedad de Bianchi, no le alcanzó para pasar un semestre en la Roma. Se volvió rapidíto: lo que le dicen "de cabotaje".
Los pelos cortos de Pasarella, se quedaron a mitad de camino. Las locuras de Bielsa se disolvieron como uno de sus chupetines. Dejemos, entonces, al Diego, el más grande de los últimos treinta años. Algo debe saber. Acaso el más exitoso jugador argentino en el extranjero.

sábado, octubre 25, 2008

Primera Plana

¿Yo sopapeado? ¿Seguro? O más bien yo sopapeador de laburos ajenos. ¡Ay, Puán, qué hijos has parido!


Anónimo

Nota de los editores

En un gesto democrático que no tienen otros trabajadores (Clarín y sus fieles empleados, por citar a alguien), Deshecho quizo dar un lugar destacado a esta intervención. Porque ojo, no sabemos si santificar las acciones de los empleados es respetar las acciones de los trabajadores. Por ejemplo: ¿qué clase de trabajador es Julio Blank? ¿Recuerdan alguno de los titulares que salieron de su pluma? Muchos corren por izquierda, pero viven por derecha y mezclan todo, de modo de que en ese batido: Puán, Deshecho, acciones varias y muchas otras cuestiones, sean una misma y valgan igual. Tenemos claro, muy clarito, que Deshecho no ningunea el trabajo de nadie como sí lo hacen los empleadores que pagan parte de los salarios en negro aunque después prediquen, como sacerdotes, recomendando los beneficios de la humildad.

miércoles, octubre 22, 2008

Si alguien todavía se preguntaba qué quería decir Michel Foucault cuando hablaba de disciplina, lea nuestra entrada anterior.
Trabajadores del mundo, uníos


Otro servicio de DeshechoJOBS una chance para terminar de cagarse la vida

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lunes, octubre 20, 2008

Hablando de "yo" sopapeado


Un poco de poder y disciplina
Estar mal es estar bien, a veces

Para los neuróticos, hablar de sus dramas, de sus sesiones, de sus secciones, es como el pan de cada día. La enfermedad o de la insatisfacción parecen manifestaciones de la salud. Nadie se de por aludido. No aceptamos paranoicos: sólo infelices y autodisciplinados.
Mucho "yo" sopapeado y todo eso.
Comentarios deshechos

"Tom Lupo es el Antonio Carrizo del rock." Igualito de obsecuente.

sábado, octubre 18, 2008

Eso es historia

Mala noche para empezar a contar una historia fue su primera novela. La acción transcurre en una cabaña aislada donde una pareja fugada de sus respectivas obligaciones se entrega a los pactos de un amor secreto. Una repentina tormeta castiga sin pausa a la endeble construcción y desata una serie de infortunios. De final trágico y previsible, la crítica la definió como una mala copia del estilo de Stephen King. Pasó sin pena ni gloria por las estanterías de las librerías.
Otro fallido intento fue Flashback en el paraíso, supuesto policial, escrito de atrás para adelante como su nombre lo indica. Una pareja llega con su hijo al lugar de sus sueños. La mudanza cargada de expectativas acuñadas a lo largo de toda una vida se desmorona cuando la fiel esposa se enamora de un leñador. La historia comienza cuando están metiendo al frustrado esposo dentro de un móvil de la policía. Los especialistas sólo rescataron el título y algunos párrafos. Dijeron: "más de lo mismo".
Su novela póstuma: Balance de un día, no escapa a las generales de su estilo. Un oficinista llega a su casa después de una jornada de trabajo. Se prepara un café y mientras lo toma decide que ya no volverá a ser el mismo. Las reseñas señalaron: "la obsesión por las despedidas en un escritor que nunca encontró su obra".
La muerte de este autor no mereció la atención de los diccionarios de autores ni siquiera una breve en un suplemento cultural. Su nombre, valga la paradoja, se amontona en la tumba del escritor anónimo caído en combate.

martes, octubre 14, 2008

Ovidio

Algo bueno se podrá hacer con esa bandera ¿no?

Si alguien en la ciudad de Roma ignora el arte de
amar, lea mis páginas, y ame instruido por sus versos.

sábado, octubre 11, 2008

Meter definiciones en la bolsa



La bolsa o la vida, devolvé la bolsa, cayó la bolsa, cerró en baja, lunes negro, hechos bolsa, palo y a la bolsa
son algunas de las frases que vienen a nuestra magra mente en este momento.
La mercados por su parte suelen estar, según los periodistas especializados: ansiosos, cautelosos, preocupados, expectantes, estables y muchas cosas más.
Las personas, según los gerentes de Recursos Humanos pueden ser: pasivos, proactivos, con experiencia, innovadores, senior, junior, etc.
En Recursos Humanos suelen trabajar psicólogos, también sociólogos. Las ciencias humanas qué otra cosa pueden ofrecerle al mercado.
El ideolecto del mercado caló en las relaciones interpersonales. Escuchamos decir sobre alguien que está fuera de un asunto "que no cotiza más" o bien "tus acciones están en baja".
Alguien que no consigue trabajo, por su parte, está "fuera del mercado".
Hasta se puede decir que "no hay mercado para el amor". Podemos preguntarnos ¿por qué los profesores de letras hacen hincapié en cuestiones gramáticales a lo largo de la formación escolar y luego en la vida en general? ¿Por qué tanto normativismo? ¿Por qué tanto valor a lo correctivo? La respuesta: porque es su forma de cotizar en el mercado laboral. La corrección no es otra cosa que un efecto aduana sobre las relaciones laborales. No la desdeñamos, desde ya. Pero qué es en el contexto de "mercado del trabajo".
Los intangibles no son tan intangibles. De lo contrario a qué viene tanta apelación a los "intelectuales" por parte de los medios en estos tiempos de "crisis".

To be continued

jueves, octubre 09, 2008

Promesas, nada más

Hay quien dice que tenemos una cultura plagada de lugares comunes, de frases hechas que no dicen nada o que, justamente, están para anular todo decir. Esas frases que rellenan los diálogos con metáforas que explican todo para no explicar nada. Así oímos decir: "Dio en la tecla", "te cascoteó el rancho", "es de manual", "estás al horno", etc. En esta línea, están las apelaciones a la lógica de los juegos. Por ejemplo, el deporte, el fútbol, en especial, es una cantera de metáforas: "tiró el achique", "te agarró en off side", "son los códigos del vestuario", "le pesa la camiseta", "se puso el equipo al hombro", entre otras.

Todas estas frases prometen una explicación. Se presentan como equivalencias o resoluciones a los más diversos dramas. Al principio creemos que nos pueden brindar un sentido en medio de la confusión, pero luego nos damos que cuenta de que ese sentido es otro, distinto del que necesitamos, un sentido escrito desde afuera por un no-autor. Un sentido que marca nuestro cuerpo y nuestra subjetividad.

Los medios, a diario, esgrimen frases que dicen todo de un plumazo. Por ejemplo, a propósito de la crisis financiera mundial, la imagen "lunes negro" recorrió casi todas las primeras planas. Qué quiere decir "lunes negro", quizá sea algo que nunca sabremos.

Del mismo modo, o de manera análogo, operan aquellos comentaristas que prometen cosas que nunca cumplen. La frase "Walter Benjamin" debe ser, hoy por hoy, uno de esos lugares comunes de la intelectualidad. Cada vez que leemos este nombre y apellido, nos asomamos ávidos, para ver si el cronista de turno, develará los pensamientos del pensador. Pero nos encontramos con reseñas oscuras que nada explican y que, básicamente, hace un arte de la cita, pero de las citas mal encoladas. Terminamos de leer esas notas sin saber si lo que leímos tenía que ver con algún concepto crucial del pensador alemán. 

No nos queda nada en la mente, salvo el recuerdo de haber intentado otra vez un ejercicio de fe y optimismo para con aquellos que nos ilusionan con temas que en verdad desconocen. Benjamin: otra vez será.

 

lunes, septiembre 29, 2008

Sorry

sábado, septiembre 27, 2008

Adios mundo cruel

Los suicidas no dejan cartas como suele decir la leyenda burguesa. Tampoco buscan dejar un mensaje a la prosperidad. Los suicidas simplemente poner la cabeza en el horno, meten los dedos en el enchufe, se toman un frasco de pastillas o se vuelan los sesos, como corresponde.
Porque los suicidas saben que nadie muere dos veces. Los que amagan con la muerte acaso ignoren que ya están muertos.

Es probable que estar vivo o muerto sea una decisión que se toma cada mañana, en cada elección.

viernes, septiembre 26, 2008

No se pueden equivocar


El título de esta breve intervención hace referencia a una frase más larga que menciona el gusto de las moscas, el ser de los desechos, y por elevación, o no tanto, al devenir de los movimientos de masas y sus apetencias.

En este contexto, nuestros saludos a Linkillo.

sábado, septiembre 20, 2008

Love is a game *

Oh maybe I think, maybe I don’t
Maybe I will, maybe I won’t 
Find my way this time
I hear you calling me soon

One of these days 
Somebody stays and somebody pays
It happens all the time
I’ll be leaving, believing you wanted me to

Maybe I’m a fool
For walking in line
Maybe I should try to lead this time
I’m an honest mistake that you make
Did you mean to?
Did you mean
Did you mean 

Love is just a game
Broken all the same
And I will get over you
Love is just a lie
Happens all the time
Swear I know this much is true

And they collared you up
And collared you down
And coloured you in
And I’ve been waiting so long
To take you home

And maybe I think, maybe I don’t
Maybe I will, maybe I won’t
Find my way tonight
But I hear you calling me soon

Maybe I’m a fool
For walking in line
Maybe I should try to lead this time
I’m an honest mistake that you make
Did you mean to?
Did you mean
Did you mean 

Love is just a game
Broken all the same
And I will get over you
Love is just a lie
Happens all the time
Swear I know this much is true

Maybe I’m a fool
For walking in line
Maybe I should try to lead this time
I’m an honest mistake that you made
Did you mean to?
Did you mean
Did you mean 

Love is just a game
Broken all the same
And I will get over you
Love is just a lie
Happens all the time
Swear I know this much is true


recomendamos esta canción del grupo The Magic Number

domingo, septiembre 14, 2008


Adicciones

Las pasiones, pathos, nos dominan. En esos momentos queremos poner la cabeza debajo de la cuchilla de la guillotina y esperamos que alguien piadoso suelte la cuerda que finalmente haga rodar nuestra cabeza. Si como algunos sostienen todo es discurso, entonces qué hay de nuestros cuerpos. Hoy lo sabemos, nada más retórico que nuestra carne y nuestra subjetividad. Otros, más extremos, dirán "cuándo no lo fue". Quién lo sabe. Cómo podemos saberlo. Podemos ser mera verba, una vaga inscripción. Escrito en el cuerpo diría Greenaway. ¿Entonces, lo que éramos y lo que elegimos dónde se sostiene? Sin embargo ciertas ausencias duelen como si fueran la misma carnadura de nuestro ser. Falta el aire y el vacío se hace insoportable. No somos más que palabras, pero algo escrito, entonces, nos quema desde adentro. ¿Dónde estás?

Una puerta doble 
Seis años después

Hacía tanto de la vida juntos que ya
el dos de enero caía de vuelta un martes
haciendo que la ceja de ella, asombrada, se alzara
como un limpiaparabrisas en la lluvia,
para que su tristeza empañada se fuera, y mostrase
el camino despejado que esperaba delante.

Hacía tanto de la vida juntos que una vez
empezó a nevar, parecía interminable;
por temor a que los copos la obligaran a cerrar
los párpados, los atajé con la mano, ellos
simulando no creer en aquella devoción de ojos,
me golpetearon la palma como mariposas.

Se había vuelto tan ajena toda novedad
que los enredos del sueño avergonzarían
cualquier hondura que el analista extrajese;
cuando mis labios soplaron la vela,
los suyos, aleteando desde mi hombro, buscaron
unirse a los míos, sin pensarlo siquiera.

Hacía tanto de la vida juntos que aquellas
rosas de papel hechas jirones ya no estaban,
y un bosque entero de abedules había crecido
junto a la pared, y de pura casualidad teníamos dinero,
y como lenguas sobre el mar, por treinta días,
el atardecer amenazó a Turquía con su furia.

Hacía tanto de la vida juntos, sin libros,
sillas ni enseres –sólo aquella vieja cama-
que el triángulo, antes de surgir,
había sido una perpendicular, la cabeza
de algún conocido cerniéndose sobre
dos puntos que se habían fusionado por amor.

Hacía tanto de la vida juntos que ella
y yo, con nuestras sombras unidas, habíamos compuesto
una puerta doble, una puerta que, aun si nos perdíamos
en el trabajo o el descanso, siempre estaba cerrada:
de algún modo sus hojas se abrieron y cruzamos
hacia al futuro, hacia la noche.

Six Years Later

So long had life together been that now
the second of January fell again
on Tuesday, making her astonished brow
lift like a windshield wiper in the rain,
so that her misty sadness cleared, and showed
a cloudless distance waiting up the road.

So long had life together been that once
the snow began to fall, it seemed unending;
that, lest the flakes should make her eyelids wince,
I’d shield them with my hand, and they, pretending
not to believe that cherishing of eyes,
would beat against my palm like butterflies.

So alien had all novelty become
that sleep’s entanglements would put to shame
whatever depths the analysts might plumb;
that when my lips blew out the candle flame,
her lips, fluttering from my shoulder, sought
to join my own, without another thought.

So long had life together been that all
that tattered brood of papered roses went,
and a whole birch grove grew upon the wall,
and we had money, by some accident,
and tonguelike on the sea, for thirty days,
the sunset threatened Turkey with its blaze.

So long had life together been without
books, chairs, utensils –only that ancient bed-
that the triangle, before it came about,
had been a perpendicular, the head
of some acquaintance hovering above
two points which had been coalesced by love.

So long had life together been that she
and I, with our joint shadows, had composed
a double door, a door which, even if we
were lost in work or sleep, was always closed:
somehow its halves were split and we went right
through them into the future, into night.

Joseph Brodsky (versión de Daniela Camozzi)

sábado, septiembre 06, 2008

Quemar las naves
Un viaje por el infierno

La frase, histórica, hace referencia a soltar amarras, a tirar el lastre por la borda, en definitiva, a liberarse. Pero quemar también es, históricamente, señal de liberación en tanto, según dicen, el fuego todo lo purifica. La imagen de los sucesos de ayer en el partido de Morón, también se inscriben en una suerte de ritual: el del maltrato a los pasajeros en manos de la empresa concesionaria, el de una servicio decadente por décadas, el del crecimiento poblacional sin control, entre otros. Rituales éstos, que no lo son por definición, en tanto se trata de historias continuadas en el tiempo más que episodios de calendario religioso. Sin embargo, las llamas abrazando la formación parecían explicar otro tipo de fuego. Áquel que arde de manera latente todo el tiempo en la mansa ira del llamado pueblo. Ira y pueblo fueron los dos conceptos que los medios usaron hasta el cansancio para explicar los hechos ocurridos en el conurbano. Pero también, la elección de estas dos palabras dejaba en claro algo que parece formar parte del evangelio de la comunicación: primero que la ira, al margen de ser un pecado capital, no es respetuosa de las instituciones; segundo, que el pueblo, al menos en el imaginario que sostienen los medios, es bueno, trabajador y como se dice "la gente no hace este tipo de cosas", refiriéndose a quemar una formación de la deficitaria e incumplidora empresa TBA. La gente o el pueblo, pueden marchar con velas en las manos o acampar todos los meses para ver una estatua de yeso en San Cayetano, pero nunca prenderían fuego una formación de trenes. La violencia para los medios siempre es fogoneada por el diablo de la política. Por otro lado, las instituciones, que los propios medios de comunicación no se cansan de hostigar por corruptas, inoperantes, etc.; son eficientes y defensoras de la democracia cuando impulsan una ley a favor de liquar los pasivos de un medio periodístico que contrajo deudas por doquier y son mucho más democráticas cuando promueven ajustes a una ley que favorece el crecimiento monopólico de un multimedio. Ahí, en esos casos, nadie piensa que se atente contra la diversidad de opinión ni mucho menos contra la libertad de prensa.

Quemar las naves, entonces, puede significar otras cosas. Los móviles, los actores secretos, el armado, si lo hubo, de los hechos, las acusaciones por parte de la empresa TBA y el Gobierno, pueden leerse e interpretarse con más o menos justicia, de muchas maneras; no es este el lugar para semejante hermenéutica. Lo que Deshecho señala, rescata, por su caracter poético, es la imagen de esos trenes en llamas. No podemos dejar de recordar los autos incendiados a las afueras de París, acaso por gente que sufre la misma marginación que nuestros actores del conurbano.

En todo caso, ese fuego, arde desde hace mucho, muchas veces se agita como una pequeña brasa esperando el momento de crecer.

domingo, agosto 24, 2008

Don Osvaldo, Dono, Don O


estas líneas fueron tomadas de una novela rechazada por la casta editorial Beatriz Viterbo. La castidad, en este caso, es mala consejera de la literatura o la de la escritura si prefieren. La castidad, justo en este asunto, es sinónimo de frigidez, de corrección, de hacer lo que mandan esos programas que prometen, desde la oficina de un departamento de Letras, cosas que nunca se ven, acaso porque sencillamente no existen ni en los hechos ni en las interpretaciones como hubiera pensado Nietzsche. Pero es claro, Beatriz Viterbo era el objeto de deseo de un ciego y eso no es bueno a la hora de leer. No por el ciego, clato está.


Un fragmento, entonces


"Un amigo me facilita la historia clínica de Dono y veo que un cáncer se lo está comiendo. Las idas y vueltas de un viajero incansable por el continente de la poesía del culo y las traiciones del partido, la doctrina y esa veintena de verdades que no sirven para nada. ¿Y si te escribo a tu bella París que esta historia se termina a cada instante? ¿Si te digo que cada paso y cada giro que puede tomar no es otra cosa que una prórroga barata para no alcanzar un final penoso y mucho más que eso, si agrego que todo lo escrito no llega a ser el mero epílogo de una historia que nunca empezó? Se trata sólo de finales, apéndices de una literatura en la sala de terapia intermedia. ¿Queda esperar el milagro, esperar el tiempo en que el César comience a gobernar? ¿Necesito argumentar algo más? ¿Es menester seguir dando testimonio como si fuera un evangelista de las letras? ¿Cuál es mi santo Grial? Vos en París. Hiciste bien, en aquellos años, cuando te fuiste. En cierta medida tuviste suerte y además encontraste tu lugar en el mundo. Como suele decirse: "lo políticamente correcto". Qué mejor que hablar desde allá y dar consejos que la distancia avala, sin que se sepa bien por qué, como buenos y mesurados. Dono se muere, Samantha es casi un fantasma, Enzo está ausente, y hasta el César parece sin fuerzas para hacerse cargo de aquello para lo que fue hecho. La historia, en punto muerto."

miércoles, agosto 06, 2008

Para recuperar la mística


Nuñez, autor del primer gol, se abraza con Pusineri. Estadio de Racing, Avellaneda

Independiente derrota, sobre la hora, 2 a 1 a Estudiantes de La Plata. Como sabemos, estos triunfos tienen un gustito doble: por su emotividad contenidad que explota de golpe, y porque sirven para forjar el temple de un equipo que, en este caso, empieza un nuevo camino esperanzado.
¡Vamos Rojo todavía!

jueves, julio 31, 2008

La policía del campo



Como dijo Sarmiento, "si quieren saber cómo era la edad Media, visiten Córdoba". Así de conservador puede ser el gobierno de la provincia mediterránea. amigo de los reclamos camperos.

viernes, julio 25, 2008

Merecido homenaje. Monra X, porque lo bueno y breve...


Monra X fue un artista uruguayo, un songwriter. Se formó musicalmente de manera ecléctica reconociendo diversas y variadas fuentes. Se acercó al jazz y a la bossa, desde siempre fue amigo de escuchar las diferentes variaciones del folklore, nació siendo un rockero.

De los músicos uruguayos es el más porteño, y de los porteños, aquél donde se hacen presentes influencias mediterráneas. Los años que vivió en España, donde se vinculó con artistas de la talla de Kiko Veneno, dejaron en su lírica dos componentes que se evidencian de inmediato: una concepción de la canción tributaria de la factura de las melodías bellas y una idea de la lírica minimal; decir poco es decir mucho.

Cuando vuelve al Río de la Plata, se radica en Buenos Aires donde graba un disco junto a otro músico del off: Guair. El disco de Monra & Guair se llamó "Sendero luminoso" y se plasmó en el año 1999. Este material nunca vió la luz. Circuló por manos amigas despertando el cariño y la admiración.

Las canciones que lo componen fueron estrenadas en una serie de shows en un bar de San Telmo, hoy extinto, que se supo llamar "Sarajevo".

Fueron muy pocos los que disfrutaron de su música. Sin embargo, esa mínima expresión de público enaltece la obra breve y fugaz de este artista.

También es poco lo que hoy se sabe de él. Al parecer, según los rumores de algunos de sus allegados, Monra dejó la música para investigar otras prácticas de la intervención social, acaso en el nombre de su disco podamos leer una pista.

Lo que importa es que nos dejó su disco. Aquel secreto archivo de pequeñas orfebrerías musicales. En breve subiremos a este blog una muestra de su música.

Gracias, Monra X.
Decirlo claro

No nos importa si este gobierno está verdaderamente comprometido con la búsqueda de un país más justo. En todo caso, si lo está mejor así. Si lo está a medias, mejor que que no lo esté; mejor que el descaro y la impunidad de los '90. Si lo está tibiamente, algo es algo; y por algo hay que empezar. Lo que sí queda claro es que nosotros debemos saber, y lo sabemos, quiénes están de la vereda de enfrente luchando por sus intereses avaros desde siempre, mitiendo a diestra y siniestra, vendiendo humo. Lo que haga el gobierno, bienvenido sea, si es justo. Lo que necesitamos es reforzar nuestras convicciones, que no son las del traidor. No, son las de aquellos que conocen donde está la madre de todas estas desigualdades.

La cara del odio, la mentira, la impunidad, el paternalismo, la desigualdad, la injusticia, el orden natural.

lunes, julio 21, 2008

Huevolandia, el país del aguante y el Sr. Cobos
(fragmento de un texto escrito por Eduardo Aliverti que Deshecho rescató por su interesante lectura sobre el comportamiento, entre otros, de los Medios)

Lo que pasó el jueves no pasa en absolutamente ningún lugar de este mundo. Es válido empezar por ahí, porque sirve de referencia para el análisis global.
Que un vicepresidente vote en contra de su gobierno; que lo haga a seis meses de iniciado éste; que lo ejecute en una instancia crucial para la suerte de la fuerza que integra; que no sólo no haya tenido la ética de renunciar, sino que porte la amoralidad de decirle a su compañera de fórmula que aquí no ha pasado nada y que quiere seguir a su lado hasta el 2011; que el conjunto de los periodistas de la Patria Mediática, siempre horrorizados por la prostitución ideológica de “los políticos” y alucinados con Borocotó hasta ayer nomás, rescate casi sin eufemismos los huevos que tuvo Cobos... Borges y Groucho Marx hubieran quedado boquiabiertos. Haber cruzado este límite surrealista es la pauta de la monumentalidad de los errores del Gobierno y de la magnitud del enemigo. Dijo un funcionario kirchnerista: “La primera vez que tocamos intereses concretos del poder, del poder real, lo único que se nos ocurrió fue enfrentarlos con el bombo y la marcha peronista. Así que nos pasó lo que nos tenía que pasar”.

Nos resultó llamativa y casi perfecta la frase del funicionario K, quien por la factura de su idea, denota no ser un puro peronista. Es cierto, la marcha y el bombo, no alcanzan para espantar vampiros, mucho menos, para sacarse de encima casi dos siglos del formateo oligarca sobre las mentes del llamado; llamado por los del campo sobre todo: "pueblo". Porque, y esto lo sabían desde los románticos hasta Hitler: el pueblo siempre está.



martes, julio 15, 2008

PJ de derecha+vecinos de av. del Libertador+empresas de medios+dirigentes del campo+ropa marca Cardon=FACHOS

sábado, julio 12, 2008

Buenos Aires por Orihuela
Gritalo bien fuerte
La presidenta más bella de la historia

miércoles, julio 02, 2008

Alianza de clases

El gobierno quiere lo que el peronismo, en su doctrina, los ensayos de Perón, plantea: un imposible. La famosa "tercera posición" -¿será como la tercera vía?- "ni yankees ni marxistas" es un irrealizable. Cómo se articula a un comunista con un conservador dentro de un mismo arco político, dentro de un mismo movimiento, como pregonaba en general en sus charlas televisivas. La prueba de su marca de origen, la del movimiento, encuentra su correlato, su espejo, en la patética marcha de los pitucos, representada perfectamente en los recientes caserolazos. El peronismo habla de puja salariar pero a través de acuerdos intrínsecamentes improbables por su propia naturaleza. En los primeros días de este gobierno, oímos hablar de "pacto de la Moncloa" en versión nacional. Una manera de llevar a cabo la vieja "alianza de clases", pero con un nombre más globalizado. El resultado de este engendro, es el presente que vivimos. ¿Qué pasó con la mesa de negociación?

Señora y personal doméstico en la Plaza del amor

viernes, junio 27, 2008

El señor Rosca

“No te enrosques” es una expresión usada para recomendar a un amigo que deje de hacerse problemas por un asunto determinado. Es, sin dudas, equivalente a “no te hagas drama”. La idea de “rosca” también se usa en fútbol cuando se le pide, desde la tribuna, a un jugador que le dé mucho efecto a una pelota para que gire sobre su eje y dicho envío se vuelva difícil para los adversarios. “Rosca” también se usa como adjetivo para acompañar la palabra “política”, estamos en presencia de la conocida “rosca política”, la consabida trenza que se vuelve imprescindible para vivir en la realidad. También se usa “estar en la rosca” para dar idea de estar en un asunto cualquiera, pero con conocimiento de causa. Otra expresión importante es “dale rosca”, para significar darle fuerza a una acción. Variaciones como “rosquero” son usadas para calificar a alguien –casi siempre, de modo despectivo- que “anda metido en distintas prácticas”. Hablando de acciones, “rosquear” se utiliza para connotar una forma vernácula del famoso “hacer lobby” de los anglosajones.

Por su parte la rosca no es otra cosa que una serie espiralada de anillos alrededor de un cilindro. A través de estos anillos o guías, un objeto se desliza dentro de una superficie llamada “hembra”, pudiendo entrar o salir según la necesidad del momento, sea ajustar o desajustar un objeto en cuestión. No parece, a priori, que este ingenuo artefacto tenga las connotaciones que se le atribuyen de modo metafórico.

Lejos de los tornillos y las tuercas, pero cerca de las prácticas cotidianas, nosotros tenemos a nuestro Sr. Rosca. Pariente cercano del “militante”, puede, a veces, casi siempre, tratarse de la misma persona. El Sr. Rosca, sabe como atornillarse y por otro lado, atornillar a los demás. Un característica de los “rosca” es que siempre están en el medio de situaciones como si se tratara de operadores; ocupando espacios, muchas veces, de manera innecesaria. Un “rosca” siempre es hábil para moverse políticamente y desarrolla con el correr de los años, la capacidad de hacer lo que se conoce como “la plancha”. Estos seres que están por años en un cargo y no se mueven, sin ideas propias, sin pasiones a la vista, son en la mayoría de los casos “roscas”. Podemos decir que “rosquean” a cambio de estar en la “rosca” y; qué es estar en la rosca, sino estar en un lugar de paso. El rosquero deviene, inevitablemente, en una especie de aduanero, alguien que para entrar cobra entrada. Cultor de las relaciones y las conveniencias, el rosquero es el gestor, el facilitador, por excelencia.

Para rosquear como corresponde hace falta no demostrar una línea clara de pensamiento. No agitar demasiado el avispero. Se trata de estar, no de mover. Se trata de enroscar. En el campo de la gestión, el Sr. Rosca, se especializa en hacer barullo, contrariamente a lo que se entendería por llevar a cabo una política, es decir tener un plan a largo plazo, una estrategia, el “rosca” es el clásico “vendedor de humo”. Se desliza de un lado a otro de la rosca, pero jamás se saldrá de la guía. Rosquear es hablar por lo bajo. Es curtir pasillos. Es entender, que la vida pasa por los cafés, las colectoras, las salas de acuerdos.

miércoles, junio 25, 2008

Vengo de la militancia

Puede ser otra de esas marchas que fluyen por la avenida de Mayo para desembocar en la vieja Plaza, ahora llamada: "Plaza del amor". Puede ser otra tarde u otra noche. Se pueden ver banderas rojas flameando en el viento frío del invierno. Se pueden escuchar viejas consignas entonadas con melodías robadas de las gradas del fútbol. Puede que haya llovido o ser un soleado día de Mayo. Puede ser todo esto, y acaso lo es. Lo que sí, lo que de seguro vamos a encontrar, es al viejo militante. Nosotros, cerca nuestro, entre nuestros allegados, también tenemos uno. Se trata de esos señores que cultivaron la panza y que acarician la jubilación, mientras los domingos temprano van al kiosco a comprar Página 12. Nuestro militante, llega a la plaza porque parece que la historia prepara otro de sus reveses. El militante, con aire cansado y expresión curtida en su rostro, le muestra a otros militantes como él, que los años lo volvieron más cínico, más escéptico, y más sabio. Pero sobre todo, lo volvieron capaz de echarle en la cara a cualquier joven su currículum de viejo militante, sobreviviente de tantas batallas. Nuestro héroe, las vivió todas y siempre, cada vez, en sus anécdotas, se salva raspando de no haber engrosado la lista de los desaparecidos. Por eso dice con orgullo, como supo decir un ex funcionario, "vengo de la militancia", resumiendo con eso cualquier historia posible, pero por encima de todo, dejando claro que los protagonistas de la Historia no están para ser cuestionados. Nuestro héroe se junta con sus pares en la esquina cercana al Cabildo, lejos de los apretujones de los adolescentes, siente que su edad le permite ver mejor cómo se mueven los actores en la escena. Es que él ya no está para el fragor de los cuerpos. Nuestro militante sigue siendo aquel viejo cuadro que hoy es más veloz con la mente que con las piernas. En esa esquina charla de los secreteos políticos. Él, como sus pares, conoce la cocina del poder, aunque esté ahí, en esa esquina, y nadie en los círculos de influencia conozca su nombre y existencia. Él es como el soldado anónimo, el verdadero actor de la revolución que nunca llegó. Nuestro militante dice frases como “ese perro era monto y ahora trabaja para…” o “fulano es un bicho, era delegado pero se sentaba a negociar con la patronal”. Nuestro militante siempre tiene un amigo que tiene un primo que es conocido del chofer de tal o cual en el gobierno que le contó que los tipos iban a ir para atrás con el tema de los salarios y la inflación. “¡Qué bastardos!”, profiere con una sonrisa mientras uno de sus dedos años hurga en su barba cana. La tarde puede hacerse noche y la marcha convertirse, como otras veces, en un tour político por la avenida de Mayo. Nuestro militante siente que es hora de volverse a su casa para mirar la tele o escuchar ese disco de jazz que compró en la promoción del diario dominical. Con la desconcentración de la gente, se despide de sus amigos y se vuelve a casa con su hijo, un adolescente rockero que escucha cumbia y que no entiende nada del mundo. Su padre, claro, mientras soñaba con la revolución sólo alcanzó a regalarle un par de comics y un número de Mafalda, los que por supuesto su hijo nunca leyó. Vistos desde atrás parecen un viejo y un joven, curiosamente, vencidos los dos. Nosotros tenemos un militante cerca, un viejo militante. Al principio nos pensamos que era una especie de Che Guevara, un sobreviviente de una época de héroes con valores incorruptibles; así, el poder de sus historias. Hoy, después de tanto escucharlas, nos dimos cuenta, nos convencimos, que sólo es un señor gordo con barba.

lunes, junio 16, 2008

Frase matadora

En la Argentina como no tenemos revolucionarios, tenemos reboludos
(copyright Deshecho 2008)

Dicen que soy espontáneo

Espontáneos reunidos en la esquina de Av. Santa Fe y Callao

Una lástima, pero en nuestra redacción no recibimos el mismo mensaje de texto espontáneo que recibió en periodista Luis Majul, según lo afirmaban sus propias palabras en el programa de radio que conduce por La Red. Otros periodistas, de otros medios, sumados a la espontaneidad también acusaron recibo de estos mensajes, que invitaban desde sus textos a cacerolear como tantas veces, como siempre, ya es una costumbre y por lo tanto, una expresión espontánea. Los periodistas aman la espontaneidad y la contraponen todo el tiempo en sus discursos a los actos o expresiones que puedan ser organizados por algún partido político u organización civil. La oposición es curiosa cuando, en especial, son estos periodistas los que piden que se respeten las instituciones. También se emocionan al saber que en las esquinas de las grandes ciudades del país, los que agitan sus cacerolas son familias y más los conmueve que esas personas llegaron a darse cita en las calles de manera espontánea. Qué hay antes de la política sino la espontaneidad, se deben plantear nuestros amigos del cuarto poder. Nosotros no lo sabemos, pero qué hay de espontáneo en mandar una cadena de mensajes a periodistas. Otra pregunta podría ser por qué el producto de las organizaciones sociales puede estar viciado de ante mano o perder por su propio peso específico frente las manifestaciones espontáneas. Hay un terreno que se expande antes de que las sociedad se consideren así mismas como tales. Ese terreno es lo prepolítico y en esa tierra crece con fuerza el yuyo del odio a cualquier institución que se presuma histórica y mundana. La familia o la religión, se presentan como eternas y naturales, pero todos sabemos que no lo son. Mientras tanto la política de las familias es la no política y en esa virginidad –cuán virgen hay que ser para tener una camioneta 4x4- muchos se creen con derecho de arrobarse para sí el único derecho de vivir, de vivir bien, como Dios manda, en un country, protegido de todo aquello que no es espontáneo.

martes, junio 10, 2008

Primero, el diálogo


Después de tantas palabras, Schiele

Cartón pintado

La escritura de Cucurto que según algunos críticos es una maravilla encontrada entre los desperdicios que dejó el menemismo, es para nosotros apenas el vago ejercicio de la pleitesía. Una textualidad que ama el exotismo, un realismo mágico cubierto del enchapado lumpen de los conventillos de La Boca.

Pensada desde el agrado de la mirada del otro, es un exotismo a la inversa. Reviste de oro el barro que los turistas pagan por ver lejos de sus países de origen. La operación es ideológica sin más vueltas que el disfraz que pretende vender el producto de cartoneros rescatados de la miseria por medio de un emprendimiento de esos que el capitalismo de hoy o su administración, para el tercer mundo, llama “microemprendimiento”. Alianza de clase entre escritores bondadosos que regalan cuentos y derechos de copia y un bonapartista grupo de pobres diseñados para Palermo Soho.

Cucurto sigue jugando a ser ese lindo negro que conjuga con inocencia las “chichis” y las frases de Martinez Estrada . En medio de ese cóctel de diccionario, las cosas y las palabras se acumulan sin más sentido que la impunidad del plebeyo en medio del carnaval. Y es ahí, en medio de la lluvia de espuma, donde se conforma un imaginario que sostiene al lectorado que quiere creer que es posible que exista una mezcla de Barry White cumbiero citando ideas de Deleuze.

Palabras perdidas

Una persona cercana a nuestra redacción nos decía que estaba leyendo textos actuales que recuperaban el léxico que otrora fue revolucionario. Nos preguntaba qué había pasado con aquellas palabras que decían cosas fuertes en los setentas y que hoy estaban proscriptas. Nos preguntamos a coro: “¿estará pensando en la palabra ‘cipayo’ por ejemplo?” Dijo que podría ser, que sí, que por qué no y luego agregó que por algo nos robaron esas palabras. No especificaba bien quién había sido el agente del hurto, pero todo parecía cerrar en una suerte de énfasis y compromiso, mientras se reivindicaba partidario de la administración actual.

Uno de nuestros colaboradores cuestionó que esa ausencia, la de determinadas palabras era una clara presencia de su valor de cambio; aún más, su falta no hacía otra cosa que confirmar su peso, incluso si las consideráramos demodés. Pero la duda surgió al instante. Nos pareció curioso pensar que nuestro interlocutor en un momento hablara de “conceptos” refiriéndose a las palabras revolucionarias de “aquellas época”, acaso dejando de lado el carácter histórico de la lengua. No pudimos dejar de pensar que esos “conceptos” permanecían “allí”, en el tiempo, como objetos congelados, a los cuales se los podía rescatar del olvido insuflando el nuevo aliento de los tiempos que corren. ¿Pero entonces la historia qué sentido tiene? No la historiografía, la historia como paso del tiempo. Si todo puede volver a ser válido, entonces Julio César habló en su época de los problemas actuales y el mundo y la civilización, han sido y serán como dice el tango, una mera porquería.

Nos quedamos coligiendo cómo esas palabras revolucionarias podían ser conjuradas por argucias conservadoras –destituir al tiempo de su carácter esencial- y nos sentidos atrapados en un oxímoron. Si las palabras constituyen nuestra actualidad; su ausencia no deja de ser menos productiva. Pensamos, entonces, que el “sentido” se produce muchas veces desde el vacío.

sábado, junio 07, 2008

Uno menos, feliz día

Un desecho cien por cien que verá las flores crecer pero desde abajo. ¡Vamos que se puede!