viernes, marzo 16, 2007

TURISMO AVENTURA

El País del viento

Arlt escribió una serie de artículos que daban cuenta de un viaje suyo a la Patagonia, allá por 1934, si no recordamos mal. Con el correr de los años, dichos textos fueron publicados bajo el nombre "El país del viento". En uno de esos textos, Arlt compara una ciudad del Sur con una serie de cosas diferentes. Puede llegar a decir por ejemplo que Rawson parece una secretaria vieja. Dos elementos presentes -a nuestro juicio- en los escritos de Arlt, son: violencia y libertad. La violencia es química y aparece como resultado explosivo en el amasijo de palabras. La libertad es siempre fuego inaugural, esa capacidad creadora del lenguaje.

lunes, marzo 12, 2007

Elecciones afectivas

Helena Bonham Carter,
lo mejor de la aristocracia inglesa

domingo, marzo 11, 2007

Los blogs del eje del mal

Cáncer de Blog

Recomendamos a todos los lectores a uno de los mejores escritores del momento. Sí, el maníaco depresivo y "aliado" para usar sus términos, demiurgo de www.cancerdeque.blogspot.com.
Fiel a nuestra industria nacional basada en la extracción primaria de la chupada de media, a la necesidad filial de ganarnos amigos (y es justo que enemigos también), nos dedicamos al frotado de lomo, carne de animal buey y decimos: bla, bla, bla, nos gusta de qué manera escribe.
Pero es que hay que leerlo para darse cuenta de una complejidad que no promete profundidades metafísicas. Lo complejo, lo revuelto gramajo, se agita ahí sobre los renglones imaginarios, en ese lugar donde las palabras caminan sobre la cuerda floja de la oración. Amen! Martín Brauer está serruchando todo a su paso. Es un carpintero tenaz. Puede provocar envidia leerlo, aunque no soportaríamos que se creyera una star del sistema literario. Porque se trata de volver al aserrín y dejar de lado el blowjob (qué forma Liberal de transformar el placer en trabajo) puanesco. Y acá señalamos que el blowjob no es soplar y hacer botellas, precisamente. Más bien se acerca más a la sempiterna escena del gaucho con su mate. De manera que la pampa como institución dadora de dones nos devuelve rumiado a un puro gen alemán emparentado con la mejor carne del churrasco y lo que nace de dicha asamblea es una prosa sinfín, desmedida y mesurada.

martes, marzo 06, 2007

Deshechos de risa

El otro Borges

domingo, marzo 04, 2007

Sólo queremos deshecharte, Hoy David Hockney

Nuestra admiración por David Hockney

Portrait of Nick Wilder (1966)

Repeticiones afectivas

Maribel no se durmió

Jimi

Supo cómo deshacernos

Elecciones afectivas. Número 7

¿Alguien necesita a Penélope Cruz?


Maribel Verdú
De España, lo mejor. Como en la memorable La Belle Époque.

sábado, marzo 03, 2007

Videncias deshechas

Fucking brother

Uno de los negocios del Gran Hermano versión 07 es el panel de críticos que se reúne para hacer el análisis semanal de los sucesos acaecidos en la casa. En lo poco que vimos, y si la memoria no nos falla, notamos una diferencia respecto a ediciones anteriores del mismo ciclo. En los análisis de este año así como en la conducción que hace Rial hay un marcado énfasis en la palabra “juego”. Todo el tiempo se señala que los chicos son jugadores y se pondera al que mejor juega. En versiones anteriores, creemos que había una mirada más realista sobre la casa, menos mediatizada por el discurso del juego y sus reglas. Discurso que, por su parte, pretende desnaturalizar las acciones dentro de la casa señalando que las mismas son acciones de un juego y valen dentro de la lógica que éste impone a sus jugadores. En este enfoque no habría una idea de representación casa/sociedad, en términos de un afuera sociológico, es a su vez una forma ideológica que pretende mostrarse como más progresista.
Pero lo cierto, es que no se trata de un juego. Nadie ve un partido de fútbol como si los jugadores fueran ratas de laboratorio. Sabemos que hay un juego cuando los jugadores aceptan las reglas de juego, pero en el caso de Gran Hermano, la aceptación contractual no alcanza para terminar de delinear todo lo que sucede en el programa con la excusa recurrente de que se trata de un juego: si hay traición, no importa, es un juego; si se miente, no importa, se está jugando, etc. Podría pensarse que lo que ocurre disfrazado de juego se asemeja más a una escena perversa en la cual las cámaras deberían estar dispuestas fuera de la casa, filmando las 24 horas del día a todos los televidentes que miran Gran Hermano. ¿Cuál sería este juego?

Elliott Smith Miss MIsery

Esto es genial

jueves, marzo 01, 2007

El cine que no miramos

Sophie Scholl


No es el cine de los campos ni de las escenas de guerra. Es una obra sobre la máquinaria doméstica en su más oscura expresión. Y por otro lado, la cara de la resistencia interna entre los miembros de la "rosa blanca".

Recomendable !

lunes, febrero 26, 2007

FOTOS DEL MUNDO

Más París

FOTOS DEL MUNDO

Para alquien que lea Rayuela estas imágenes pueden servir
París no se acaba nunca

FOTOS DEL MUNDO


... después de todas las pavadas que publicamos, Seattle. Para vos Cobain: ¿No está mal?

gracias Tim

El cine que no miramos

La matrix conservadora

Detrás de tanta parafernalia ciber, ¿qué es lo que pasa en Matrix?
La película en la que tantos docentes creyeron ver la manera de conjugar la abulia de sus alumnos con algún que otro tema de currícula más o menos atractivo, no es otra cosa que un film de ideas conservadoras.
La película propone dos escenarios por los cuales los personajes entran y salen vía conexión telefónica: la matrix (el engaño) y lo que está fuera, una realidad destruida, pero realidad al fin. El problema que plantea la película es el viejo problema de la legitimación. Es decir: ¿cómo hacemos para sostener un orden, político, social, religioso, etc? En este sentido Matrix no es más que un relato de orden metafísico. La posibilidad de los traspasos, de un plano a otro, de un orden a otro, se sostiene en la creencia de que fuera de una realidad convencional, social, (podríamos pensar en el lenguaje como entidad paradigmática) hay otra inmutable que, como paraíso perdido, sostiene nuestra existencia de este lado de las evidencias.

domingo, febrero 25, 2007

Debates deshechos

El Saccosarlo imperio de las letras

Los que salen a defender a Sarlo argumentando que la otrora profesora es irrefutable en sus argumentaciones y que sólo le discutirían algún que otro desliz político (recordamos una contratapa en un libro de Graciela Fernández Meijide), deberían llamarse a una atemperada autocrítica. Su defensa, básicamente, se constituye porque en parte rehuyen poner en tela de juicio lo que Saccomano llama (en su nota “Punto final”, Radar, 25.02.07) “concepción oclusiva de la literatura” y por otra parte, porque (el miedo no es sonso), temen los alcances de la revancha cultural de aquellos que detentan el poder en determinados círculos. Porque sin duda el revanchismo cultural es segregatorio y tan doloroso como la violencia física. Y es acá donde no se puede ser ingenuo. El hecho de que sean universitarios, destacados profesores e investigadores, no los aleja de la violencia que Saccomano define en el artículo antes mencionado como “violencia de la civilización”. Por eso es cierto que lo que se discute es más que los alcances de la poética de un escritor muerto –haya sido éste un éxito de ventas o no-, lo que se debate es más que una reedición del debate Boedo-Florida, realistas o vanguardistas, elitistas vs. populistas. Lo que se discute, por eso este derrame de palabras que excede el espacio de los suplementos, es hasta dónde la constitución de una literatura es algo de apropiación democrática, más allá de la discursividad “democrática” de algunos canonizadores que dejan de ser democráticos cuando recuerdan en secreto que en la universidad sigue latiendo una verticalidad medieval. Es ahí donde todo esto se traduce en frases no escritas pero sentidas “las cosas son como yo te las digo, que por algo estoy acá”. (Aclaración que deberíamos obviar: acá no se defiende ni postula como modelo a ese tipo de alumno soberbio que interrumpe las clases nada más que para escucharse.) Por el contrario, en lo que estamos pensando es en cierta adultez –universitaria o no- que dentro del campo de lo cultural pueda sentarse a pensar un rato sin ataduras –más que las propias limitaciones- ni temores del qué dirán los alfiles del poder reinante. Si como supo escribir Panesi “la pretendida división entre una crítica periodística y otra académica, es cosa del pasado y que, entre otras cosas, el periódico es una continuación por otros medios de las reyertas académicas y de sus internas fragmentaciones en pugna por el acceso a un misterioso público más amplio”. (Jorge Panesi, “Rojas, Viñas y yo” en La Biblioteca, número 4-5, verano de 2006), entonces no se entiende el afán de clausura que, como señala Saccomano, Sarlo exhibe en su última nota sobre el debate en cuestión. Tampoco se entiende –si no es por la lógica del combate- cómo es que se disponen los siempre listos alfiles. Nos referimos –cúando no- a una intervención de Link en su blog. Es acá cuando es curioso que alguien títule su intervención “Osvaldo y sus amigos” (www.linkillo.blogspot.com 22.02.07), mientras que tiempo atrás bastardeó al presente blog por una nota llamada “La crítica como club de amigos”. Lo raro no es que no pueda bastardearnos sino que ahora utilice lo que antes denostó, simplemente porque a los fines de su texto le es útil. Ejemplifiquemos con palabras del propio Link “No es raro que Radar se haya negado a publicar la réplica de Federico Monjeau a los desatinos publicados por Guillermo Saccomanno a próposito de un aniversario de Osvaldo Soriano, su amigo tan querido.” Pero en la prosa de Link hay más cosas para resaltar, y lo lindo –usemos ese calificativo- es que su prosa es encantadora, una cantera inacabable que hace los delirios de todo aquel que quiera copiar y pegar. Nos encanta. Seguimos, en esta clave, indagando en la defensa, que como arte en sí, se sostiene como un repliegue del armado de los efectos territoriales. Sí, en esta línea, sigamos con otra frase del maestro Link a propósito de su recuerdo cuando Soriano ordenó su “captura”, en los años mozos cuando trabajaba en editorial De la Flor. Citamos: “Pedía, me dijo Divinsky, mi cabeza, sobre todo cuando le dijeron que yo trabajaba con Pezzoni en la Facultad de Filosofía y Letras (ese antro de deformación cultural).” Si “antro y deformación” son términos que Soriano usó desde el resentimiento, allá él. Cada uno hace con sus prejuicios lo que puede. Pero si la cita del Soriano es cierta entonces en el texto de Link funciona de otra manera. Porque el ejercicio de la defensa que hace Link, parecería apoyar la tesis conservadora del autor de Cuarteles de invierno. Nos preguntamos: ¿qué es la cultura si no aquello que amerita la constante deformación? Más adelante Link menciona que la reseña que enojó en su momento a Soriano (a esta altura, un jerarca nazi) fue una reseña desfavorable que el propio Link escribiera a propósito de la reedición de la novela La vida entera de Martini (hoy por hoy reeditada por Leonora Djament en editorial Norma. Nota: lector sagaz, no deje de atar acabos). En sus palabras: “la publicación de mi texto irresponsable (del que me arrepentí varias veces a lo largo de mi vida).” Si como sostuvo Link cuando criticó la entrada antes mencionada en este blog “La crítica como club de amigos”: “los historiadores se encargarán de hablar de nuestro tiempo con palabras que no podemos siquiera adivinar. Pero es ésa precisamente la distancia entre la crítica (que trabaja en el presente) y la historiografía (que supone una mirada retrospectiva)” (www.linkillo.blogspot.com 08.01.07), no se entiende el “me arrepentí” si consideramos que las críticas se atienen a un corpus que se hace presente en el momento de la lectura y que, necesariamente, dicha mirada habrá de cambiar con el tiempo. Está bien. Link defiende lo que cree y le conviene sea lo mejor.Para nosotros, en cierto fluir de escrituras y lecturas, deberíamos estar todos sumados en un diálogo. Y, a pesar de que el control del diálogo es unas de las presas, que las prácticas institucionales por su lógica interna (eso que algunos llaman “carrera académica”) ponen en el centro de la mesa como si fuera el pavo de la boda; y sabiendo que nadie de manera solitaria lo va a cambiar, lo que sí vamos a seguir reclamando es la posibilidad de un espacio y una voz, libre de cualquier clase de patoterismo ilustrado o no.

El cine que no miramos


Cheers !!!
Entre copas

Cuando la película empieza a envejecer porque, Miles Raymond, el personaje que hace Paul Giamatti, ya nos saturó con su lloriqueo, su divorcio mal llevado, aparece un diálogo, o mejor dicho, un intercambio de monólogos entre Miles y Maya (Virginia Madsen). Miles expone sus conocimientos sobre vinos y termina por hacer un elogio del Pinot, destacando la complejidad de esa uva, su fragilidad natural, el difícil arte de su cultivo y cosecha. Después de sus palabras quedamos satisfechos. Sin embargo, Maya remata con una reflexión aún mayor. Le dice a Miles, mientras le toma la mano, que cuando ella bebe un vino, no puede dejar de pensar en la gente que lo hizo, incluso no deja de imaginar que mucha de esa gente quizá no exista cuando ese vino esté listo para beber y concluye: una botella de vino es algo vivo.
Luego la película sigue su curso, con la remanida historia del escritor con problemas de publicación, con los devaneos de su amigo casanova, con un esperado final de resurrección. A pesar de los subes y bajas del film, pensamos que es recomendable para aquellos que gusten de una buena música, buenas imágenes de las costa oeste de los Estados Unidos, y algunos momentos de intensidad que Giamatti interpreta a la perfección.

martes, febrero 20, 2007

Dale gracias

Spinetta, un gran artista de la pampa

domingo, febrero 18, 2007

Las guerras de los intelectuales

Los trapitos sucios

Michel Foucault se preguntaba en una de sus charlas si una boleta de la lavandería podría también formar parte de la obra de un autor. Por cierto, hace tiempo que no hacemos más que leer boletas de lavandería. ¿Es que hay tan poco que publicar que desde hace dos semanas el suplemento Radar del diario Página 12 no hace otra cosa que donar su espacio para Saccomano, Bayer y Sarlo, se pasen viejas facturas? Los lectores nos merecemos más que esto y, si bien es sabido que podemos elegir hacer otra cosa, leer otro medio, etc.; por qué no llamar la atención sobre este asunto. Este tema ya parecía absurdo desde un principio, pero hoy (18 de febrero de 2007) Sarlo colmó el vaso en connivencia con el diario Página 12 al prestarse éste a republicar una nota de la crítica que ya había sido publicada por la revista Viva. Sarlo le pidió al suplemento Radar que publicara la nota en cuestión para que los lectores de Página pudieran acceder al texto que Saccomano había criticado el domingo anterior. Los lectores de Página podemos ir a buscar una nota, si es que ésta amerita el entendimiento de un debate que excede las líneas que tenemos delante nuestro. Pero bueno, el poder es así. Sarlo lo pide y lo tiene. Suponemos que son beneficios que se habrá ganado con creces luego de tantos años de aporte a nuestra cultura o al menos a su crítica. Sin embargo no deja de resultar extraño que una persona publique dos veces la misma nota mientras que otras personas difícilmente encuentren espacio para exponer sus ideas.

Deshechos y olvidados


Documentos de cultura, documentos...


Las formas del olvido siempre son materiales. Los tiempos para que el derrame de la renta surta efectos escriben sobre cada cuerpo mucho más que lo que Greenaway pensó en su poema oriental.


Gracias a Acción Fotográfica